Videncia telefónica: mi experiencia

Siempre me consideré una persona escéptica y, la verdad, no tenía ni idea de lo que se hacía en una videncia telefónica. Sin embargo, aquella noche de Julio después de que mi marido me dijera que no quería saber nada más de mí, me puse frente al ordenador y, curiosamente, teclée “conocer mi futuro”. Repito que nunca creí en estas cosas pero ante la perspectiva de un fracaso sentimental como ese, ¿Qué iba a hacer? Fue entonces cuando llegué a la página de tarot por teléfono, una de tantas que promocionaban los servicios de videntes telefónicos. Estaba completamente perdida. ¿Qué podía hacer por mí alguien que echaba las cartas? Entonces, aparecieron numerosos nombres de videntes recomendadas frente a mí (de veras, un montón). Desde Lucia hasta Pilar o Sol. Me decanté por Esmeralda. No sé, su presentación me dio confianza. Después de la experiencia no solo puedo decir que la videncia telefónica es una maravilla sino que, además, tiene un beneficio único; la tranquilidad que ni siquiera podría aportar un psicólogo sin moverte de casa.

videncia telefonica

Una sesión de videncia telefónica en 5 claves

  1. Acogida: Una vez que marcas el número, contactarás con la vidente. En mi caso fue Esmeralda que me habló muy cordialmente. La primera fase consiste en la presentación en la que cuentas algunas generalidades acerca de aquello que te preocupa.
  2. Cartas sobre la mesa: En la videncia telefónica lo que más importa es reconocer el problema. Según me dijo Esmeralda, tienes que pensar en el asunto que te preocupa durante el tiempo en el que la vidente te atienda. La videncia telefónica no tiene por que ser fría. De hecho, yo también lo pensaba y descubrí que era mucho más sencillo que todo eso; el poder de la mente traspasa fronteras y por ello la videncia telefónica es posible.
  3. Esclarecimiento de los hechos: Después de la tirada, Esmeralda me explicó aquello que me interesaba (me da un poco de vergüenza hablar del tema así que obviaré los detalles). Fue cuando descubrí lo buena tarotista que era. Su voz tranquilizadora y las palabras que me decía no serían mejores en boca de un psicólogo. Lo cierto es que me quedé bastante impactada cuando me habló de algunos detalles de mi vida que ni siquiera conocen mi marido o mis hijos.
  4. Conclusiones: A continuación, sacamos juntas las conclusiones de la tirada. Puesto que la videncia telefónica trata de mostrar las claves para entender una situación (y poner solución), me resultó sencillo abrir mi corazón y darme cuenta de lo que fallaba.
  5. Despedida: Es increíble como, después de una corta despedida, me sentí reconfortada. En serio, lo de la videncia telefónica no tiene precio. Es tranquilizador y muy revelador. Sin duda, cuando lo necesite sé que este es un nuevo recurso para conocerme más.